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Desorden vial se agrava por mala gestión municipal en Cuaresma en Antigua

  • antiguaconecta
  • 1 mar
  • 1 Min. de lectura

El caos vehicular durante la Cuaresma en Antigua Guatemala no es casualidad. Vecinos señalan que el problema se ha intensificado desde la llegada del alcalde Juan Manuel Asturias, bajo cuya administración la movilidad se ha deteriorado notablemente.



Ciudadanos responsabilizan directamente a la Municipalidad de Antigua Guatemala por aplicar cierres excesivos y mal planificados, ya que no se limitan únicamente a las calles por donde pasa la procesión, sino que bloquean amplias zonas sin justificación técnica.


Esta falta de criterio provoca embotellamientos en casi cada cuadra, con retenes policiales que no resuelven el problema y una ciudad prácticamente paralizada, donde lo que menos se ve es turismo y lo que más se vive es frustración ciudadana.


Sectores clave como el Arco de Santa Catalina quedan saturados, sin rutas alternas claras, sin señalización adecuada y con barreras improvisadas que solo empeoran la circulación.

Vecinos denuncian que, en lugar de facilitar la convivencia entre fe, turismo y vida cotidiana, la municipalidad ha optado por el cierre masivo de calles, afectando comercios, residentes y visitantes.


La población exige que los bloqueos se limiten únicamente a los recorridos procesionales y que exista un verdadero plan de movilidad, advirtiendo que la improvisación constante refleja una administración incapaz de ordenar una de las épocas más importantes para la ciudad.


Para muchos antigüeños, la Cuaresma ya no representa solo devoción y tradición, sino también el símbolo de una gestión que ha convertido la movilidad en un problema permanente.




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