La Merced, preserva siglos de fe y arquitectura
- antiguaconecta
- 16 dic 2025
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La Iglesia de Nuestra Señora de la Merced, uno de los templos más icónicos de Antigua Guatemala, resguarda siglos de historia marcado por terremotos, reconstrucciones, devoción popular y un patrimonio artístico que la convierte en una joya del barroco en América.
La Iglesia La Merced fue fundada en el siglo XVI por la Orden de la Merced. Esta primera versión del templo fue construida después del establecimiento de Santiago de los Caballeros, en el Valle de Panchoy, es decir Antigua Guatemala cuando era la capital del país. Su presencia no solo acompañó el crecimiento de la urbe colonial, sino que se convirtió en un punto de referencia espiritual y cultural para generaciones de habitantes.
La Merced enfrentó los estragos de la naturaleza que marcaron a la antigua capital del Reino de Guatemala. Los terremotos de 1717, conocidos como los Terremotos de San Miguel, causaron daños severos; y décadas más tarde, los sismos de 1773, los devastadores Terremotos de Santa Marta, golpearon nuevamente su estructura. Sin embargo, el templo fue reconstruido una y otra vez, reflejando la resiliencia de la comunidad y la importancia que el edificio tenía para la vida religiosa de la región.
La versión del templo que se conserva hoy corresponde, en gran medida, a la reconstrucción concluida en 1767 bajo la dirección del arquitecto Juan de Dios Estrada, quien logró plasmar de manera magistral el barroco antigüeño. Su fachada, reconocida por los característicos tonos amarillos y blancos, destaca por su ornamentación geométrica, relieves florales y una armonía que la convierte en una de las expresiones arquitectónicas más refinadas de Centroamérica. Este estilo, sobrio y equilibrado pese a su riqueza decorativa, ha fascinado por siglos a viajeros, artistas e historiadores.
En su interior se resguardan tesoros patrimoniales relevantes, entre ellos retablos coloniales y la célebre Custodia de La Merced, considerada una de las más grandes y elaboradas del continente. Esta pieza, forjada en plata, es símbolo de la riqueza artística y litúrgica que distinguió a la ciudad durante la época colonial. El templo también conserva imágenes de profundo arraigo en la espiritualidad guatemalteca, que continúan siendo parte esencial de celebraciones religiosas a lo largo del año.
El antiguo convento mercedario, ubicado a pocos pasos del templo, añade profundidad histórica al conjunto. Aunque hoy funciona como un espacio arqueológico, fue en su momento un centro intelectual y administrativo de gran relevancia para la orden en la región.
En la actualidad, La Merced sigue siendo uno de los puntos más visitados de Antigua Guatemala. Sus atrios son escenario de actividad social, turística y religiosa, mientras que el templo continúa acogiendo ceremonias, peregrinaciones y actos litúrgicos que mantienen viva la tradición mercedaria.

Uno de los destinos obligatorios al visitar Antigua Guatemala.






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